Del agua mansa no fíes nada.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Hombre intranquilo vale por diez.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Errar es humano.
El que está a las duras, está a las maduras.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
Lo escrito, escrito esta.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Dar al olvido.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Quien lee y escribe no pide pan.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Dame pan y dime tonto.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Tarea que agrada, presto se acaba.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
A chico santo, gran vigilia.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Dios acude siempre.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La avaricia rompe el saco.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.