Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
A chico pié, gran zapato.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Más ordinario que una monja en guayos.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Hijos casados, duelos doblados.
Lobos de la misma camada.
Despacito por las piedras
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
De mala vid, mal sarmiento.
Araña muerta, visita cierta.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El hombre después que le roban, pone candado.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Saber cuántas son cinco.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien ama, teme.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Adorar al santo por la peana.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Corre más una loca en chanclas.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
No nada más de pan vive el hombre.
Hablando la gente se entiende.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.