Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El sexo nos hace perder la cabeza
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Para todo perdido, algo agarrado.
A ojo de buen cubero.
Cada quien, con su cada cual.
Favor con favor se paga
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
En casa del herrero, martillo de palo.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Un ten con ten para todo está bien.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
No hay hombre sin hombres.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Más peligroso que mono con navaja.
Rascar y comer comienzo ha menester.
A lo hecho, pecho.
Haber de todo, como en botica.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
La más fina mula, patea y recula.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Hacer mangas y capirotes.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.