Las caras nos vemos, más los corazones no.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Dos cabezas piensan más que una.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A grandes males, grandes enfermos.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Quien bien ata, bien desata.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Estar armado hasta los dientes
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Intimidades, solo en las mocedades.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Hablar hasta por los codos.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Hacer bailar el trompo en la uña.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Dar en el clavo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
El hombre propone y Dios dispone.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
De boca para fuera.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Cada cabeza es un mundo.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Maestro de atar escobas.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Al ingrato con la punta del zapato.
Obras vea yo; palabras, no.
Mal mascado y bien remojado.
Hijos y mujer añaden menester.