Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Ruin amigo no vale un higo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
A mal vivir, mal morir.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Perro ladrador, poco mordedor.
Todo en exceso hace daño.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Las dilaciones son peligrosas.
Renegad de viejo que no adivina.
Tenés cola que te machuquen.
Con chatos, poco o ningún trato.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Enemigos me de Dios, y amigos no.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
De dos males, elige el menor.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
No es buen carretero el que carga delantero.
A muertos y a idos, no hay amigos.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Reyes y mujeres no agradecen.
Al dedo malo, todo se le pega.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
A pan duro, diente agudo.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
En casa pobre, pocos cuentos.
Calumnia, que algo queda.