Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El que presta no mejora.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Si hay miseria, que no se note
Favores harás, y te arrepentirás.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Justo peca en arca abierta.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Pisar mierda trae buena suerte
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Domingo sucio, semana puerca.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Loro viejo no da la pata.
La noche es capa de pecadores.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
A bestia loca, recuero modorro.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Lo barato cuesta caro
Con tontos, ni a coger hongos.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Desee bien, sea bueno.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A buenas ganas, huelgan las salsas.