No hay buen tesorero, con sueldo de portero.

No hay buen tesorero, con sueldo de portero.

No hay buen tesorero, con sueldo de portero.

¿Qué significa «No hay buen tesorero, con sueldo de portero»?

Este proverbio critica la incongruencia de asignar una responsabilidad importante (como la gestión de recursos) a alguien que recibe una compensación insuficiente o inadecuada para el cargo. Sugiere que, si se paga como un portero (un salario bajo), no se puede esperar la integridad, dedicación o competencia de un tesorero (un rol de alta confianza). En esencia, advierte que una remuneración inadecuada puede conducir a la deslealtad, la negligencia o incluso al desfalco, ya que la persona no se sentirá valorada ni comprometida.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el ámbito laboral: al contratar a un contador o administrador financiero para una empresa pequeña, ofrecerle un salario muy por debajo del mercado puede tentarle a cometer malversaciones o a buscar trabajos adicionales que distraigan de sus responsabilidades.
  • En la administración pública: cuando un funcionario encargado de fondos públicos recibe un sueldo bajo y tiene acceso a grandes sumas, el riesgo de corrupción o desvío de recursos aumenta significativamente, ya que la compensación no es acorde a la responsabilidad y tentación que maneja.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, refleja una crítica social y económica recurrente en la cultura hispana, donde se subraya la importancia de una justa proporción entre responsabilidad y compensación. Surge de la observación de que, históricamente, posiciones de gran confianza pero mal remuneradas (como algunos cargos públicos o de servicio) eran propensas a la corrupción o la ineptitud.

Variaciones y refranes similares

  • A perro flaco, todo son pulgas.
  • Quien mal paga, mal obra.