Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
El que mal anda, mal acaba.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Solo como Adán en el día de la madre
Cuentas viejas líos y quejas.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Casa hecha y mujer por hacer.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La virtud ennoblece.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Bienes y males, a la cara salen.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
La barriga llena da poca pena.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Al loco y al aire, darles calle.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A lo que no puede ser paciencia.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Padecer cochura por hermosura.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La cascara guarda el palo.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Lento pero seguro.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
De todas maneras, aguaderas.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Más duro que sancocho de pata.