Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.