Penas amargas, son menos largas.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Hacerse el de la oreja mocha.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Un día menos, una arruga más.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Árbol que no arraiga no crece.
Como vives, juzgas.
La mano perezosa, pobre es.
A ruin, ruin y medio.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Antes muerte que vergüenza.
Buena crianza no pierde punto.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Nobleza obliga.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Refran viejo, nunca miente.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Gallina vieja da buen caldo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
La ventura es paño que poco dura.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
A la mula vieja, alivialé la reja.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Malos humores salen con buenos sudores.
Cuentas claras, amistades largas.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
De sabios es cambiar de parecer.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
A la virtud, menester hace espaldas.
La suavidad domina más que la ira.