No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
A la virtud, menester hace espaldas.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Gente parada, malos pensamientos.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Al mal paso, darle prisa.
Quien mal casa, tarde enviuda.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Mujer refranes, muller puñetera.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Dar palos de ciego.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Rama larga, pronto se troncha.
A padre avaro, hijo pródigo.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Hambre matada, comida acabada.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.