Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Redondear la arepa.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Hijo mimado, hijo malcriado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Hijo de gato caza ratón.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Estar en tres y dos.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
A la guerra, con la guerra.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Galga salida, a liebre parida.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Papel, testigo fiel.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Yegua cansada, prado halla.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Buena mula, mala bestia.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Agua y sol, tiempo de caracol.