Cada agujetero alaba sus agujetas.
Honra sin provecho la digo pecho.
Pan ajeno, caro cuesta.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Boca ancha, corazón estrecho.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Volverse humo.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Salvarse por los pelos.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Hacer ruido, para sacar partido.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Los burros se buscan para rascarse.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Refregadas, duelen más las llagas.
Para todo perdido, algo agarrado.
En guerra avisada no muere gente.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La bondad, quien la tiene la da.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El amor entra por los ojos.
Quien siembra llorando, siega cantando.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
No necesito tecomates para nadar.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.