Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
A donde fueres haz lo que vieres.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
En la tardanza está el peligro.
Galga salida, a liebre parida.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Tanto ganado, tanto gastado.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El que se queja, sus males aleja.
La Luna no es pan de horno
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Presto rico, presto pobre.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Caridad y amor no quieren tambor.
El amor enseña a los asnos a bailar
Nada con nada, total nada.
El tonto ni de Dios goza.
Alabanza propia es vituperio.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Hay que creer, rajar o desastillar.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
El mal llama al mal.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.