A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
El tono afectuoso cautiva el oido.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
A manos frías, corazón ardiente.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Hacer el agosto.
La necesidad hace maestros.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Las penas, o acaban, o se acaban.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Esposa prudente es don de Dios.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
No habiendo lomo, de todo como.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Poco y entre zarzas.
Aceite y vino, bálsamo divino.
O la bebes o la derramas.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.