Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Hay de todo en la viña del Señor.
Lo que se hace de noche sale de día.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
En arca abierta, el justo peca.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Quien vengarse quiere, calle y espere.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Carne de cochino, pide vino.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
El perezoso siempre es menesteroso.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Hacer buenas (o malas) migas.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Justo peca en arca abierta.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Dame gordura, darte he hermosura.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.