A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
No saber una jota.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
La fantasía es más veloz que el viento
Casa convidada, pobre y denostada.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
El que no tranza no avanza.
Amigo viejo y casa nueva
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Contra gustos no hay nada escrito.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
No se cazan liebres tocando almireces.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Ya muerta la burra, vino la albarda.