Madre piadosa hace hija asquerosa.
Del favor nace el ingrato.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Faldas largas, algo ocultan.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Mujer refranes, muller puñetera.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El amor todo lo vence.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
A galgo mojado, liebre enjuta.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
A buen señor, buena demanda.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Mientras dura, vida y dulzura.
Ley puesta, trampa hecha.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Primero la obligación y luego la devoción.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A quien presta nada le resta.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.