Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Quien ama, teme.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Que no te den gato, por liebre.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
De los celos, se engendran los cuernos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Buena condición vale más que discreción.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Del necio, a veces, buen consejo.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Quien sabe adular sabe calumniar.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Con buena polla bien se jode.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El que fía, o pierde o porfía.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Casa labrada y viña heredada.
Agrandado como alpargata de pichi.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A consejo de ruin, campana de madera.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Sigue los impulsos de tu corazón
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Buena fama es buena cama.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La alegría es el mundo de la libertad