Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El que bien vive, harto letrado es.
Vive y deja vivir.
A quien presta nada le resta.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Pan no mío, me quita el hastío.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Casarás y amansarás.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Quien escribe mucho desvaría
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Llave puesta, puerta abierta.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
El aburrimiento es el mejor enfermero
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Hacer la del humo.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Meterse en la boca del lobo.
Amor nuevo, olvida el primero.
La fantasía es la primavera del alma
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Vísteme despacio que estoy de afán.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El que tiene más galío, traga más pinol.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Llagas viejas, tarde sanan.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.