Buena fama es buena cama.
La alegría es el mundo de la libertad
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
El hambre es una fea bestia
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
El amor todo lo iguala.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Ir por lana y volver trasquilado.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El que tiene buba, ése la estruja.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El amor no se oxida
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
La ignorancia es madre de la admiración.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Lengua malvada corta más que espada.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Favores harás, y te arrepentirás.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Poco dinero, poco sermón.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.