Fue sin querer...queriendo.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Si voy, con lo que te doy.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
El que poco tiene a poco aspira.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
El relajo es dulce después del trabajo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Feria de loco es el mundo todo.
Dios aflige a los que bien quiere.
El hablar mismo idioma.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Donde manda el amo se ata la burra.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Obra hecha, dinero espera.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El amor no se mendiga, se merece.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Quien sabe, sabe.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Hay desgracias con suerte.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.