Lobos de la misma camada.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Hay que tomar el toro por las astas.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Hoy te lo dice tu amiga.
Hombre refranero, medido y certero.
Hay quien no ve su camino.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El que evita la tentación, evita el pecado.
El que más puede, más aprieta.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Freír todo el arenque para comer las huevas
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
En guerra avisada no muere gente.
La culpa del asno echarla a la albarda.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Nadie busca ruido con su dinero.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El juez injusto, colgado de un saúco.
A quien le dan pan que no coma.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
A secreto agravio, secreta venganza.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
No con quien naces, sino con quien paces.
Peso y medida, alma perdida.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Despacito por las piedras
Pensando en pajarito preña'o