Quien da el consejo, da el tostón.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Alegría no comunicada, alegría malograda.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Mucho apretar, listo aflojar.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
El lo que se pierde, se aprende.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
El que es sabio nunca enceguece.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Comer sin vino, comer canino.
Bien está el pájaro en su nido.
A mucho hablar, mucho errar.
El barco de las promesas ya zarpó.
La primavera la sangre altera.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
El que es mandado no es culpado.
A buen puerto vas por agua.