Por la plata baila el mono.
No gastes pólvora en gallinazos.
Viajar con un amigo hace amar la vida
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Del ahorro viene el logro.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
El caracol donde nace, pace.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La mujer rogada y la olla reposada.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
El que poco pide, poco merece.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
A galgo mojado, liebre enjuta.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Cazador con levita, quita, quita.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
La fortuna es madrina de los necios.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Quien con lobos anda a aullar se enseña.