Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
De día y con sol.
A quien espera, su bien llega.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
La ambición mató al ratón.
Al pan pan y al vino vino.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El que mucho ofrece, poco da.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Reino dividido, reino perdido.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Nadie nace enseñado.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Amor de amos, agua en cestos.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
El que a burros favorece, coces merece.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Ante la duda, la más madura.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
Dando dando, palomita volando.
Hablando se entiende la gente.
A mala suerte, envidia fuerte.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Tierra por medio, para poner remedio.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
La felicidad no es cosa de risa
El ahorro es santo porque hace milagros.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Palabra de boca, piedra de honda.