Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Ni hablar mujer, traes pistola.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Mas vale dar que recibir.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Boca abierta, dientes de oro.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Abogacía que no zorrocía.
Te quiero Andrés, por el interés.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Modestia exagerada, modestia falsa.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El que la hace, la paga.
A cada necio agrada su porrada.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Hablar a tontas y a locas.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Gloria mundana es gloria vana.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Buenas cuentas, conservan amistades.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Cada ollero alaba su puchero.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El placer es víspera del pesar.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
No gastes pólvora en gallinazos.
En amores, los que huyen son vencedores.