Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Ni hablar mujer, traes pistola.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Mas vale dar que recibir.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Boca abierta, dientes de oro.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Te quiero Andrés, por el interés.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
El que la hace, la paga.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
A cada necio agrada su porrada.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Abogacía que no zorrocía.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Hablar a tontas y a locas.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Cada ollero alaba su puchero.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Gloria mundana es gloria vana.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
El placer es víspera del pesar.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Casa de esquina, para mi vecina.
En amores, los que huyen son vencedores.