Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Boda y cofradía, no es para cada día.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
No hay que conejear sin perros.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
No hay secreto si tres lo saben.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Pon y te llamaran gallina.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
No hay peor saber que no querer.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Por una alegría mil dolores
Chico pueblo, grande infierno.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
No hay camino sin tropiezo.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Irse a chitos.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Cada día tiene su refrán y su afán.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Señores lo dan y siervos lo lloran.