La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Agua limpia de fuente viva.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Lo que se hace de noche sale de día.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Asno de dos, válgale Dios.
Eso no te lo despinta nadie.
Siempre hay un roto para un descosido.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Cuantos más seamos, más reiremos.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
A chico caudal, mala ganancia.
Piensa la araña que todos son de su maña.
El cantar, alegra el trabajar.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Dios los cría y el diablo los junta.
Vale más rodear que mal andar.
Hechos son amores y no buenas razones.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
La necesidad conduce a Dios.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.