Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Ley puesta, trampa hecha.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
La lengua queda y los ojos listos.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Por sus hechos los conoceréis.
La letra mata, su sentido sana.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
Hebra larga, costurera corta.
La noche para pensar, el día para obrar.
Necio que calla por sabio que pasa.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
No se hablar, y me mandas predicar.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Enójate pero no pegues.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Abrojos, abren ojos.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Dar y tejer es buen saber.
La misa, dígala el cura.
Jugar a dos barajas.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
La burla, para quien le gusta.
[inicio del curso].
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
La amiga y la espada antes dada que prestada.