Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Hacer enseña a hacer.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Juego y paseo, solo para recreo.
Obra hecha, dinero espera.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Rey nuevo, ley nueva.
Dar en el clavo.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El comer, es maestro del beber.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Dar al olvido.
Ver para creer.
A buenos ocios, malos negocios.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Carne en calceta, para quien la meta.
El que presta, a pedir se atiene.
Saber poco obliga a mucho.
Ante un examen tipo test (A,B,C,D);la Charly es la C.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
El hablar mismo idioma.
La práctica vale más que la gramática.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El lo que se pierde, se aprende.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
No saber de la misa la media.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Dando y tomando, no cabe engaño.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Hablara yo para mañana.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
La práctica perfecciona.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.