Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Abril llovedero, llena el granero.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Aceptar un don, requiere discreción.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Quien bien quiere, bien obedece.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
El que come y no da, atragantado morirá.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El trabajo duro purifica el espíritu.
De la carta al timón, al revés la corrección.
El relajo es dulce después del trabajo.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Más enseñan las manos que los labios.
El llanto sobre el difunto.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Tiempo pasado, con pena recordado.