Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Adonde no te llaman, no vayas.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Padecer cochura por hermosura.
A veces se llora de alegría.
No hay otra felicidad que la paz interior.
La Luna de Enero y el amor primero.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Esta más grande la caja que el muerto.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Ligera de cascos.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
No hay camino sin tropiezo.
El amor hace salir alas
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Al amigo con su vicio.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Madre hay una sola.
Toma y daca.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Despedida de borrachos.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Buena gana de comer, rica salsa es.
La flor caída no vuelve a la planta
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El trabajo por la mañana vale oro.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Es ley la que quiere el rey.