En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
La necesidad hace maestros.
La más larga caminata comienza con un paso.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Dios consiente, pero no siempre.
Codicia mala, el saco rompe.
La intención hace la acción
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Idos y muertos es lo mesmo.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Invierno frío, verano caluroso.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más pija que el Don Bosco.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
La confianza da asco
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Al viejo pelele, todo le duele.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.