La comida reposada, y la cena paseada.
La confianza mata al hombre.
El amor reina sin ley
De lo que come el grillo, poquillo.
No falta de que reirse.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Esta de mírame y no me toques.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Caer es más sencillo que levantarse.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Para el solano, agua en mano.
Casa ordenada, casa salvada.
Quien te adula, te traiciona.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Tan rápido como un chisme.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Honra sin provecho la digo pecho.
Moza gallega, nalgas y tetas.
El amor enseña a los asnos a bailar
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El que no cae no se levanta.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Noche toledana. (Irse de farra).
A la noche putas y a la mañana comadres.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua