Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
El que llora su mal, no lo remedia
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Vale más saber que tener.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El amor gobierna su reino sin espadas.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
A llorar al cuartito.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Obra acabada venta aguarda.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
La boda de los pobres, toda es voces.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Al pan, pan. Al vino, vino.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.