Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El ladrón juzga por su condición.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
A la virtud, menester hace espaldas.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Daño merecido, no agravia.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Abogacía que no zorrocía.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Principio quieren las cosas.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Más puede diligencia que ciencia.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La costumbre vence a la ley.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
En arca abierta, el justo peca.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
La ley pareja no es dura.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Pecado callado, medio perdonado.
Como vives, juzgas.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Hombre anciano, juicio sano.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Las grandes penas no se quejan.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.