No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Con la misma vara que midas serás medido.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Quien lo hereda no lo hurta.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Haz bien y no mires a quien.
Honor a quien honor merece.
Lo que no está prohibido está permitido.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Hay que dar para recibir.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Las cosas caen por su propio peso.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
En el pecado se lleva la penitencia.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
La balanza no distingue el oro del plomo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
A buen servicio, mal galardón.
A cada cerdo le llega su San Martín.
A golpe dado no hay quite.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
A la fuerza ahorcan.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Cada uno tiene su alguacil.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
El cliente siempre tiene la razón.
El dedo malo, se corta y se vota.
El inferior paga las culpas del superior.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
El que da, recibe.
El que hace la ley, hace la trampa.
El que hizo la ley hizo la trampa.
El que rompe, paga.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Haces mal, espera otro tal.
Hay gustos que merecen palos.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.