Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
A quien dan, no escoge.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Creer a pie juntillas.
La verguenza es último que se piedre.
La virtud loada, crece.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
A un bagazo, poco caso.
Pocas palabra y muchos hechos.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Dios castiga sin palo ni piedra
La curiosidad anda en busca de novedad.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Amar y saber, todo no puede ser.
Buena barba, de todos es honrada.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Nadie toma lo que no le dan.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Las buenas labores honran a los labradores.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Dios aflige a los que bien quiere.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Para saber, has de leer.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
No hagas bien sin mirar a quien.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Todo se andará si la vara no se rompe.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.