Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
La tierra será como sean los hombres.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
A Dios, lo mejor.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Cada uno halla horma de su zapato.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Más vale estar pelada que amortajada.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
La verdad siempre sale a flote.
Paga para que te acrediten.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Ama de cura, puta segura.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Fiar, en Dios y en otro no.
La buena vaina no hace buena la espada.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Al saber lo llaman suerte.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Bien o mal, junta caudal.
Cada cosa tiene su precio.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Los dioses ayudan al que trabaja
La letra mata, su sentido sana.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Iglesia, o mar, o casa real.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
A la par es negar y tarde dar.
Esposa prudente es don de Dios.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
La vida es grata, a quien bien la acata.