Cosa muy querida, presto perdida.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Casa sin madre, río sin cauce.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
La contemplación del vicio es vicio.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
A hijo malo, pan y palo.
No hay don sin din.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Asno de dos, válgale Dios.
El dinero no compra la felicidad.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Quien roba una vez, roba diez.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
La mujer rogada y la olla reposada.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Mujer refranes, muller puñetera.
Antes de que acabes, no te alabes.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Dios no espera año para castigar.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Quien te quiere, no te hiere.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Hijo sin dolor, madre sin amor.