Malos reyes, muchas leyes.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Del necio, a veces, buen consejo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El deseo hace hermoso lo feo.
Amor de lejos, felices los cuatro
Quien guarda valores, padece temores.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
No dar pie con bola.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Buena vida, padre y madre olvida.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
A palabras necias, bofetones.
Oir a todos, creer a pocos.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Enero y Febrero desviajadero.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Bien reza, pero mal ofrece.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Necios y gatos son desconfiados.
Ojo por ojo y diente por diente.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El amor y el reloj locos son.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Dar el consejo y el vencejo.
Hijos y hogar, son la única verdad.