Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Lo que no se conoce no se apetece.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Con buena polla bien se jode.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Querer y no querer, no está en un ser.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Matar dos pájaros de un tiro.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Tirar la casa por la ventana.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
De necios es huir de consejos.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.