Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
No te acostumbres a lo que no dure.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Del precipitar nace el arrepentir.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Acometer hace vencer.
Mi secreto, en mi pecho.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Vale más tener que no desear.
La mentira nunca muere de vieja.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
En ningún apostolado falta un judas.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Conquista el amor solo aquel que huye
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Los justos pagan por pecadores.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Carta echada, no puede ser retirada.
Lo que se da no se quita.
Harto da quien da lo que tiene.
El que paga mal, paga dos veces.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
La verdad siempre sale a flote.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Juntos pero no revueltos.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.