Aquí paz y en el cielo gloria.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Cuatro ojos ven más que dos.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Todas las cosas pasan como el viento.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
De la vista nace el amor.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Mente sana, cuerpo sano.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Paso a paso se hace camino al andar.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El necio cree que todo lo sabe.
El que algo quiere, algo le cuesta.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Ira de hermanos, ira de diablos.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El éxito es la realización progresiva de un sueño.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Creerse el papá de los helados.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
La pasión embellece lo feo
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
De abundancia del corazón, habla la lengua.