Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Para ser bella hay que ver estrellas
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Todo tiene un fin.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Como vives, juzgas.
A batallas de amor, campo de plumas.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Hacerte amigo del juez
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Necio por natura y sabio por lectura.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
A cada día su pesar y su esperanza.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Cambio de costumes, par es de muerte.
De pequeñico se doma al mimbre.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
La curiosidad mató al gato.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
pajero como tenedor de oveja.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.