No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El mejor cazador, miente más que caza.
Cada necio quiere dar su consejo.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
De tal árbol tal astilla.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Entre pitos y flautas.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Nadie está contento con su suerte.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
No somos ríos, para no volver atrás.
Alabar y callar para medrar.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Cada uno se apaña según tiene maña.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Mi secreto, en mi pecho.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Quien es feliz habla poco
De boca para fuera.
La alegría en el alma sana se cría.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
De perdidas al río.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.