O faja o caja.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Del ahorro viene la posesión.
Mojarse el potito.
El que anda en silencio, cazar espera.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Vino mezclado, vino endiablado.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Sin virtud poco vale la salud.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Más obrar que hablar.
Piedra que rueda no hace montón.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Conquista el amor solo aquel que huye
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Olvidar una deuda no la paga.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La alegría alarga la vida.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Andarse por las ramas.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
En el bosque no hay pájaros gordos.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Quien tiene arte va por todas partes.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.