Los pesares envenenan la sangre.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
A causa perdida, mucha palabrería.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Dar es corazón, pedir es dolor
Donde hay nobleza, hay largueza.
Que saben las vacas de montura.
Tiene la cola entre las patas
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
La Luna no es pan de horno
Pasado mañana, mañana será ayer.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Real ahorrado, real ganado.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
El hable es plata, el silencio es oro.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Los vicios no necesitan maestro.
Matar dos pájaros con una piedra.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
La suerte y la muerte no escogen.
Como vives, juzgas.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Atrás viene quien las endereza.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
A barbas honradas, honras colmadas.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La reputación dura más que la vida.
En Octubre, de la sombra huye.