Buena vida, arrugas tiene.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Los que temen una caída están medio vencidos.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Cielo estrellado, tiempo variado.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El cebo oculta el anzuelo.
Hacerse de la vista gorda.
Esto son habas contadas.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Primero son los presentes que los ausentes.
A la virtud, menester hace espaldas.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Feria de loco es el mundo todo.
Las paredes oyen.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Sobre advertencia no hay engaño.
Depende de cómo caigan las cartas
Ocasión perdida, para siempre ida.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Jugar a las cartas vistas.
El sueño quita el hambre.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
A falta de corazón, buenas las piernas son.
La primera impresión es la que cuenta.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La vida es una cuarentena para el paraíso.