El vino y la mujer se burlan del saber.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El mundo da muchas vueltas.
la ropa son alas.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
La contradicción es la sal del pensamiento
La mentira nunca muere de vieja.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
La muerte hace reflexionar.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Eso no te lo despinta nadie.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Nunca con menores, entables amores.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Lo barato cuesta caro
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Secreto de tres, secreto no es.
De una mentira ciento se derivan.
Del ocio nace el feo negocio.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.